Hay una luz, la de las tres de la tarde de un agosto espa�ol, que no alumbra: ciega. Bajo ella el asfalto tiembla como si fuera agua, las lindes de los caminos se doblan, y lo que...
Hay una luz, la de las tres de la tarde de un agosto espa�ol, que no alumbra: ciega. Bajo ella el asfalto tiembla como si fuera agua, las lindes de los caminos se doblan, y lo…