La pregunta sobre la Antártida ya no es a quién pertenece, sino quién está en condiciones de cuidarla.

La incorporación de campañas recientes y el perfeccionamiento de los cálculos ofrecen una base mucho más completa para estudiar el continente y sus cambios futuros.

La pregunta sobre la Antártida ya no es a quién pertenece, sino quién está en condiciones de cuidarla.