El crack del ladrillo, la consolidación fiscal, la época de recuperación, el impacto del Covid y la expansión post-pandemia. Son las cinco grandes etapas que ha atravesado Cataluña (y sus finanzas públicas) desde el año 2003. En este periodo, el gasto público de la Generalitat ha experimentado diversas fluctuaciones aunque, en términos acumulados, sobresale una clara tendencia alcista que ha llevado el gasto total no financiero hasta su máximo en la serie histórica. Según datos oficiales de la Generalitat, este indicador alcanzó en 2025 los 42.894,90 millones de euros, casi tres veces más que en el año 2003 [ver gráfico].