De un lado, los descontrolados niveles de absentismo, que adem�s de disparar su impacto sobre la tesorer�a est�n tensionando al extremo la gesti�n de las plantillas.

La presi�n demogr�fica con una poblaci�n ocupada cada vez m�s envejecida, la falta de atractivo de algunos sectores tradicionalmente vinculados a una imagen de condiciones...

De un lado, los descontrolados niveles de absentismo, que adem�s de disparar su impacto sobre la tesorer�a est�n tensionando al extremo la gesti�n de las plantillas.