No sorprende que Abelardo De La Espriella no quiera meter a su familia en lo que era una digna sede presidencial y Petro convirtió en una suerte de lupanar.

El deber del presidente Petro era vigilar el gasto, pero a él la presidencia solo le interesaba como una tribuna más para exhibir su narcisismo y caudillismo. Su inclinación a…

No sorprende que Abelardo De La Espriella no quiera meter a su familia en lo que era una digna sede presidencial y Petro convirtió en una suerte de lupanar.