El consumo eléctrico no depende solo del tiempo de uso: la potencia y la eficiencia de cada aparato también influyen en la factura.

Su consumo puede incrementarse de forma silenciosa cuando los equipos presentan fallas, funcionan de manera ineficiente o no reciben el mantenimiento necesario.

Hay un aparato que suele pasar desapercibido, pero puede convertirse en uno de los mayores responsables del consumo eléctrico anual