The Washington Post ha publicado datos oficiales donde se señala que el flujo de cocaína en EE. UU. no ha disminuido, a pesar de los ataques contra 67 supuestas “narcolanchas”.

Cárteles han optado por embarcaciones más grandes y por aumentar el uso de aeronaves

Una evaluación de la DEA revela que los bombardeos no han afectado el suministro ni el precio de la cocaína.