El arte se ha convertido en un refugio para familias migrantes que viven con el temor constante de ser deportadas en Arizona (EE.UU.).

El proyecto comenzó en una iglesia en el centro de Tucson (Arizona) en medio del incremento de las redadas a cargo de agentes migratorios.

El arte se ha convertido en un refugio para familias migrantes que viven con el temor constante de ser deportadas en Arizona (EE.UU.).