El riojano comenzó su carrera a finales de los 70, en Bilbao, siempre como lateral izquierdo. “Empezó con mucha llegada y se fue retrasando en la cancha”, dice su excompañero Iñigo Liceranzu. Tras su paso como jugador en Sevilla, donde coincidió con Iván Zamorano, empezó una larga carrera como DT en inferiores. En la mayor, incluso, superó el escándalo de Luis Rubiales para después ganar el título.

La Copa del Mundo que ganó el equipo de Luis de la Fuente es un eslabón más de una cadena de trabajo que comienza desde los más jóvenes.

Las claves del éxito del entrenador de fútbol surgen de su infancia, sus valores y su filosofía que recoge en su autobiografía La vida se entrena cada día.