Los expertos determinaron que los restos pertenecen a un periodo geológico en el que la Tierra presentaba condiciones ambientales muy distintas a las actuales.

La burbuja preservó aire atmosférico, polvo mineral, sal marina, cenizas volcánicas y hollín durante ese tiempo, lo que permitirá entender mejor el clima actual.

Unos troncos, con hasta 20 metros de longitud, proporcionan datos sobre un clima cálido durante la Pangea.