Nadie logró detectarlo durante 11 años, aunque ya aparecía en antiguas imágenes. Su descubrimiento cambió lo que los astrónomos creían posible desde observatorios terrestres.

Es un exoplaneta gigante oculto en el interior de uno de los sistemas planetarios más estudiados de la vía láctea.

Nadie logró detectarlo durante 11 años, aunque ya aparecía en antiguas imágenes. Su descubrimiento cambió lo que los astrónomos creían posible desde observatorios terrestres.