Los bosques arden con más facilidad, porque la vegetación y los suelos europeos sufren desde hace meses una sequía acentuada por las olas de calor excepcionales que han atravesado el continente en junio y julio. En la región de la capital española tuvieron que evacuar al menos a 63.000 personas. En el sur francés ya suman 141.000. Las condiciones meteorológicas complican la labor de los bomberos que intentan contener las llamas.

Los incendios forestales golpean el sur de Europa con miles de evacuados en Francia, Italia y España, mientras el calor y la sequía agravan la emergencia.

Las llamas se propagan en distintas localidades de Francia, Italia y España; murieron al menos tres bomberos; es el segundo año con más superficie quemada en dos décadas