La nueva configuración del plenario de la Cámara de Comercio de Barcelona no solo reducirá las vocalías elegidas por sufragio (de 52 a 44) y aumentará aquellas de pago (las llamadas o mal llamadas, según otros, sillas de plata, que pasarán de dos a 10), sino que también alterará el peso de los distintos sectores económicos representados. En la nueva distribución de vocales electos, a la que ha accedido elEconomista.es, algunas actividades saldrán peor paradas que otras.