Ruido por trabajos nocturnos, grietas en edificios y falta de transparencia es lo que denuncian los residentes de esta zona del distrito de Retiro durante la ampliación de la línea 11 de Metro y la construcción de un intercambiador. El Gobierno de Ayuso asegura que no tiene constancia de daños estructurales derivados de los trabajos y defiende que se desarrollan bajo seguimiento técnico permanente