La pensión de viudedad es una de las prestaciones contributivas más abonadas por la Seguridad Social. Se trata de la segunda con un mayor número de beneficiarios, superando los dos millones de prestaciones, solo por debajo de las pensiones de jubilación. Pero que llegue a muchas personas no significa que sus requisitos sean menos obligatorios. De hecho, uno de ellos deja fuera a muchas personas.