La rápida propagación por una zona árida y despoblada ha puesto en jaque a la fauna local y ha dejado un paisaje desolador.

Las llamas, que devastan en particular el parque natural de la Sierra Norte, no ha causado víctimas hasta el momento, pero sigue siendo 'difícil'.

El incendio de Zaragoza ha arrasado entre 14.000 y 15.000 hectáreas y se calcula que el de Guadalajara ha calcinado ya 16.000 hectáreas.