Al margen del hecho estrictamente deportivo el suceso generado por la selección argentina de fútbol como actor político cultural puede ser leído comunicacionalmente para entender el valor que reviste lo realizado por el grupo desde el punto de vista simbólico y como enseñanza para otros órdenes de la vida comunitaria hoy volcada a exaltar el individualismo, la fragmentación y la grieta.

Desde hace unos días ocurren hechos inéditos cuya índole pone patas para arriba varios estereotipados supuestos. Una histórica reivindicación territorial que arrastra el…

Más allá de la derrota con España, la Selección dejó una lección de unidad y esfuerzo colectivo que vale la pena emular.