El fútbol nos llevó al plano imaginario donde las cosas ocurren de otro modo. Más allá de los errores del VAR, la injusta repartición de sedes o la escandalosa avidez comercial de la FIFA, vimos prodigios sobre el césped

Mañana millones de españoles o de argentinos seremos campeones del mundo. Argentina lo necesita, España no.

El fútbol nos llevó al plano imaginario donde las cosas ocurren de otro modo. Más allá de los errores del VAR, la injusta repartición de sedes o la escandalosa avidez comercial de…