Una parte importante del foco sigue puesto en lo que pueda ocurrir en Oriente Medio y sus impactos en el precio del petróleo.

Las casas de cambio continúan ajustando sus cotizaciones de acuerdo con la oferta y la demanda, por lo que los precios pueden variar entre ciudades y establecimientos.

Mientras consumidores digitales, viajeros y el Estado obtienen un alivio; exportadores y la producción agroindustrial pierden competitividad.