Noticia Exclusivo suscriptores Mientras consumidores digitales, viajeros y el Estado obtienen un alivio; exportadores y la producción agroindustrial pierden competitividad. Foto: Archivo EL TIEMPOPERIODISTA18.07.2026 08:27 Actualizado: 18.07.2026 08:27

El mercado cambiario de Colombia cerró una semana de alta volatilidad registrando un precio promedio de cotización de 3.262 pesos al cierre del viernes 17 de julio de 2026, lo que significó un incremento de 41 pesos frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) vigente para ese día, establecida en 3.221 pesos. A pesar de haber tocado nuevos mínimos intradía a lo largo del ciclo, la divisa estadounidense logró acumular una ganancia neta de 14 pesos a nivel semanal en comparación con la apertura del lunes. LEA TAMBIÉN Según los datos oficiales del mercado spot, el rango de negociación de las últimas jornadas se movió firmemente entre un techo de 3.280 pesos y un piso técnico de 3.234 pesos.De acuerdo con el monitoreo financiero global de Bloomberg, el Índice DXY, que mide la fuerza del dólar frente a una canasta de monedas de referencia, se estabilizó sobre las 100,69 unidades, lo que reflejó un masivo flujo de capitales hacia activos de refugio seguro en respuesta a la caída de los mercados globales del sector tecnológico y a indicadores laborales en Estados Unidos que evidenciaron una resistencia mayor a la proyectada por los analistas.Los factores detrás del ciclo fundamentalDe acuerdo con un reporte de la Dirección de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, el comportamiento de mediano plazo de la tasa de cambio en el país responde a determinantes estructurales y macroeconómicos específicos. Entre ellos, el análisis de Corficolombiana destaca la estrategia de manejo de deuda pública ejecutada por la Dirección General de Crédito Público y Tesoro Nacional del Ministerio de Hacienda, mediante operaciones de intercambio de flujos o swaps, las cuales generaron una oferta total de 9.800 millones de dólares destinados a la compra de títulos locales. A esto se suma el ensanchamiento en el diferencial de las tasas de interés, luego de que la Junta Directiva del Banco de la República decidiera elevar su tasa de referencia hasta el 12 por ciento para contener una inflación que se situó en 6,14 por ciento según el reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), consolidando rendimientos atractivos para los inversionistas en comparación con las tasas de interés estadounidenses que se ubican en el 4 por ciento.Asimismo, el informe de la Dirección de Investigaciones Económicas de Corficolombiana detalla que los flujos institucionales hacia activos locales se vieron respaldados por las expectativas en torno a las reformas de la administración y el desempeño de las exportaciones tradicionales. Las ventas externas recibieron el impulso de las cotizaciones internacionales del oro y el petróleo, este último condicionado por las tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz. En el frente de los ingresos corrientes, el reporte de balanza de pagos del Banco de la República indica que las remesas de trabajadores en el exterior mantuvieron un aporte constante que superó los 1.000 millones de dólares mensuales, acumulando cerca de 13.413 millones de dólares en los últimos doce meses, lo cual modificó la composición de las fuentes de divisas del país y superó los montos generados por sectores tradicionales como los hidrocarburos.Las remesas de trabajadores superó los 1.000 millones de dólares mensuales. Foto:Archivo EL TIEMPODuración del escenario y oportunidad de compraLa velocidad con la que ha descendido el tipo de cambio genera dudas sobre la permanencia de estos niveles y si representa una oportunidad para adquirir la divisa. De acuerdo con el análisis de la Dirección de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, los precios actuales reflejan un desalineamiento frente a los fundamentales, lo que sugiere una corrección en el mediano plazo que tomará en promedio cerca de cuatro trimestres para retornar a su nivel de equilibrio histórico.Esta tesis de un rebote es respaldada por los modelos técnicos de Visión Davivienda, los cuales advierten que el peso colombiano registra un "dólar en descuento". De acuerdo con sus proyecciones para los próximos 12 meses, el desajuste actual frente a los fundamentales macroeconómicos podría ser superior al 15 por ciento en el largo plazo, lo que impulsará gradualmente a la tasa de cambio a buscar niveles de equilibrio teórico cercanos a los 3.600 o 3.800 pesos.Frente a la conveniencia de comprar dólares en la actualidad, las opiniones especializadas se dividen según el horizonte de la inversión.El equipo económico de la comisionista Alianza Valores considera que el precio actual es muy atractivo para compradores con gastos de corto plazo o planes de viajes internacionales, argumentando que estos niveles lucen bastante baratos y deberían converger hacia los 3.500 o 3.600 pesos en los meses venideros. Por otra parte, las proyecciones del equipo de investigaciones económicas del Grupo Bancolombia señalan que la cotización podría moverse el próximo año en un rango amplio entre los 2.800 y los 3.200 pesos debido a la confianza de los inversionistas extranjeros en el banco central, por lo que sugieren la adquisición de activos externos únicamente como un mecanismo de diversificación de portafolios.La cotización podría moverse el próximo año en un rango entre los 2.800 y los 3.200 pesos Foto:iStockConsumidores beneficiados, soluciones digitales y e-commerceLa dinámica de un dólar que experimenta caídas constantes presenta efectos contrapuestos en la economía nacional, abriendo una ventana de oportunidad directa para los consumidores de bienes y servicios indexados a la moneda extranjera. El desplome de la divisa frente al peso colombiano modifica drásticamente las condiciones de compra online en grandes multinacionales de comercio electrónico como Amazon, Shein, AliExpress y Temu desde Colombia, permitiendo que los pedidos internacionales, la ropa, los artículos tecnológicos y de hogar resulten sustancialmente más económicos en pesos al momento de liquidar las tarjetas de crédito o procesar los pagos locales.Las métricas de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) respaldan esta tendencia y ya muestran un incremento de dos dígitos en el número de transacciones digitales, lo que abarca tanto compras directas en estos gigantes del comercio online como pagos de suscripciones a plataformas de entretenimiento, herramientas corporativas y servicios de almacenamiento en la nube.En este escenario, el uso de plataformas y cuentas globales digitales como Littio ha ganado terreno como una herramienta estratégica para los usuarios locales. Esta solución digital permite a los consumidores administrar saldos directamente en dólares, realizar compras de tecnología, reservar viajes o pagar suscripciones internacionales, facilitando que los ciudadanos de a pie protejan su capital y aprovechen de manera inmediata la coyuntura de la divisa baja antes de que el mercado experimente una nueva corrección alcista. Adicionalmente, este entorno cambiario reduce los costos de importación de bienes de capital, tecnología y material de transporte, agilizando las decisiones financieras relacionadas con viajes y estudios en el exterior.Desde la perspectiva de las finanzas estatales, una estimación técnica realizada por el equipo de análisis macroeconómico de Fedesarrollo señala que por cada 100 pesos de apreciación de la moneda local se genera un alivio fiscal equivalente a una reducción de 0,5 puntos porcentuales en la relación entre la deuda pública y el Producto Interno Bruto (PIB), acompañado de una disminución de aproximadamente 600.000 millones de pesos en el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.Exportaciones Foto:Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura.La fuerte alerta del bloque agroexportadorPor otro lado, la valorización de la moneda nacional genera profundas dificultades para los sectores productivos expuestos a la competencia internacional, registrando una caída neta del 23% en la tasa de cambio durante el último año, una de las variaciones más pronunciadas entre las economías emergentes. Al respecto, el presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz Molina, manifestó que “el dólar a nivel internacional está débil y eso beneficia a quienes importan, viajan o tienen deudas en dólares. Pero perjudica a los exportadores y a los productores nacionales que compiten con importados, porque sus costos siguen aumentando mientras sus ingresos en pesos disminuyen”. El dirigente advirtió que un valor del dólar en rangos inferiores introduce presiones complejas, señalando que “se habla de un dólar alrededor de los $3.000, $3.200 e incluso de $2.800. Eso no lo resiste un sector exportador en Colombia”.A esta preocupación se sumó el pronunciamiento conjunto de los principales gremios agroexportadores del país, entre ellos la Asociación de Exportadores de Café (Asoexport), Asocolflores, Augura, Fedepalma, Fedecafé, Avocados for Colombia, Corpohass y Asocaña. Gustavo Gómez, presidente de Asoexport, destacó el impacto crítico en el sector cafetero al recordar que hace un año la tasa de cambio rondaba los $4.400. Dado que más del 90% del café producido en el país se destina al mercado externo, la reducción del tipo de cambio afecta directamente los ingresos de los caficultores.A través de un comunicado oficial, estas organizaciones advirtieron que la apreciación acelerada del peso reduce el valor en pesos de cada dólar exportado, mientras que los salarios, el transporte, la energía, los insumos y los impuestos se siguen pagando en moneda local. De acuerdo con las cifras gremiales, este bloque representa cerca de 10.258 millones de dólares en divisas y sostiene alrededor de 2,5 millones de empleos formales, directos e indirectos, en el campo colombiano.Los gremios enfatizaron que la base productiva rural se encuentra en riesgo debido a que a la presión cambiaria se adicionan mayores costos laborales y logísticos, nuevas exigencias regulatorias internacionales y la amenaza de un incremento en los aranceles de Estados Unidos, que podría pasar del 10% al 12,5% para productos clave como flores, tilapia fresca, azúcar y aguacate transformado.Frente a esta coyuntura, el conjunto de gremios agroexportadores hizo un llamado urgente al nuevo gobierno liderado por Abelardo de la Espriella para que trate la competitividad cambiaria como una prioridad estratégica de su agenda económica. Las organizaciones solicitaron la implementación inmediata de instrumentos estatales de apoyo, tales como coberturas cambiarias, líneas de financiamiento específicas, educación financiera y mecanismos de apoyo directo al exportador. Según argumentaron, el país debe preservar el equilibrio macroeconómico y la estabilidad cambiaria para salvaguardar la capacidad productiva del agro, en un momento en que los despachos agropecuarios son un motor clave, habiendo alcanzado 5.015 millones de dólares entre enero y abril de 2026, con un aumento del 21,1 por ciento en volumen de acuerdo con los datos del Dane. Con base en el modelo macroeconómico de la Dirección de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, el retorno del tipo de cambio nominal hacia los niveles congruentes con las variables fundamentales tomará en promedio cerca de 3,8 trimestres. LEA TAMBIÉN LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.