El Mundial 2026 reavivó el debate sobre el sportswashing: fútbol, política, migración, protestas y guerras marcaron el torneo.

La intervención de Donald Trump en el Mundial 2026 puso en controversia la relación entre la política y el futbol, negada por la FIFA.

Esta vez Donald Trump, presidente del país anfitrión, también es protagonista del Mundial, además de los propios equipos participantes.