La afición del combinado europeo festejó con banderas, camisetas, abrazos y cánticos tras el pitazo final, mientras el grupo que apoyaba a la Albiceleste aceptó la derrota y aplaudió el esfuerzo.

La rivalidad de las redes no es lo que se palpa en las calles del país ibérico, pero allí los sentimientos pendulan entre la confianza en su selección y el respeto por el campeón…

Varios centenares de aficionados de la selección española se reunieron y compartieron sus cánticos y esperanzas en la victoria en la previa de la gran final del Mundial