"La gran ironía histórica está consumada. Keiko Fujimori llega a Palacio con una economía asfixiada por la voracidad de su propia bancada"

"La gran ironía histórica está consumada. Keiko Fujimori llega a Palacio con una economía asfixiada por la voracidad de su propia bancada"

“La duda, entonces, es cuál es el peso real de la vocación democrática de quienes van a gobernar el país”.