La nueva ofensiva estadounidense dejó muertos y heridos en el sur de Irán, según medios oficiales. Teherán advirtió que intensificará su respuesta y anunció la detención de cuatro buques en el estrecho de Ormuz.

Las dos naciones siguen enfrentándose en terreno iraní mientras sigue el bloqueo naval en puertos del país.

Este bombardeo se enmarca en su estrategia de “debilitar aún más” las capacidades militares con las que Irán lanza ataques contra la navegación en el estrecho de Ormuz.