Los casos de suplantación de identidad relacionados con productos financieros continúan siendo una preocupación para ciudadanos y empresas.

La nueva norma obliga a bancos y comercios a demostrar que hubo una verificación de identidad.

Si una persona es víctima de un crédito fraudulento, la entidad deberá demostrar que aplicó los controles de verificación de identidad antes de aprobar el producto.