Uno de los objetivos es el sistema de pago electrónico PIX que utilizan masivamente los brasileños. Y que el clan Bolsonaro había puesto en el blanco hasta que advirtió tardíamente que perjudicaba su candidato.

Washington acusa a Brasil de “competencia desleal” al favorecer a ese sistema estatal de pagos.

La decisión está basada en una investigación sobre posibles acciones contra productos estadounidenses en Brasil.