Donald Trump ha abierto un nuevo frente en su guerra comercial tras ordenar este miércoles la imposición de un arancel del 25% sobre la mayoría de las importaciones brasileñas, una medida que eleva la tensión comercial entre Washington y Brasilia. Unos 2.100 productos, entre ellos la carne bovina, algunos pescados, café, tierras raras o las obras de arte, quedarán excluidos de los gravámenes. La decisión llega a raíz de una investigación de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) que comenzó hace un año y cuyas conclusiones han llegado en vísperas de la campaña electoral para las presidenciales en Brasil. La medida entrará en vigor el 22 de julio, pero no será universal, ya que sus efectos se limitarán a cerca de un tercio del valor de las importaciones brasileñas, según la Cámara Americana de Comercio para Brasil (Amcham Brasil). De hecho, la USTR reconoció en su informe que la exención de esos insumos, muchos de ellos materias primas, busca evitar desabastecimiento y "perturbaciones" en la propia economía estadounidense. El organismo, cuando abrió la investigación contra Brasil, ya había divulgado una lista de productos exentos del 'tarifazo', la cual ha ampliado tras escuchar en diversas audiencias a representantes de los sectores productivos afectados. De esta forma, la carne, el café y el zumo de naranja, así como algunas piezas para la fabricación de aviones, se mantienen exentos. Pero, además, las autoridades estadounidenses decidieron incluir en la lista de excepciones el hidróxido de aluminio; antigüedades, objetos de colección y obras de arte; determinadas pieles y cueros de origen animal; y ciertos productos pesqueros, como la tilapia, y frutos secos. También libró del castigo a determinados productos farmacéuticos; ciertos productos de madera; residuos y chatarra de hierro y acero; miel orgánica; café soluble sin saborizantes; té y algunos fertilizantes, así como ropa usada. Igualmente, no aplicará el arancel del 25 % al petróleo, gas natural, carbón, ni ciertos minerales críticos y tierras raras, fundamentales para el desarrollo tecnológico, la transición energética y la industria de Defensa. TE PUEDE INTERESAR El embajador y representante comercial de EEUU, Jamieson Greer, afirmó que los nuevos aranceles buscan proteger los intereses económicos estadounidenses frente a prácticas comerciales que considera desleales. La medida fue celebrada por el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, quien llegó a afirmar que la medida responde a que el Gobierno que preside Lula da Silva no ha negociado “de buena fe” con Washington. Rubio detalló en un mensaje publicado en la red social X que Trump ordenó al Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) aplicar los gravámenes y sostuvo que “no debe haber confusión” sobre el motivo de la medida. Según dijo, Lula ha antepuesto “su propio ego” durante el último año en lugar de alcanzar un acuerdo en beneficio del pueblo brasileño. El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó además que las políticas económicas del mandatario brasileño son “malas para los estadounidenses y malas para los brasileños” y responsabilizó al Gobierno de Brasil de no haber logrado un entendimiento comercial con EEUU. El Gobierno de Brasil anunció este jueves que iniciará “inmediatamente” los trámites para aplicar la ley de reciprocidad en respuesta a los aranceles del 25% decretados por Estados Unidos a ciertos productos brasileños, y criticó la decisión de Trump. “No existe justificación para adoptar medidas unilaterales contra nuestro país. Según estadísticas del propio Gobierno estadounidense, EEUU acumuló en los últimos 15 años un superávit de 424.500 millones de dólares en el comercio con Brasil”, aseveró la Administración de Lula en un comunicado. Con esta justificación, Brasil informó entonces que “iniciará de inmediato los trámites para activar los mecanismos previstos en la Ley de Reciprocidad”, y que “volverá a plantear el asunto en el marco del mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio”. En este contexto, la participación de EEUU en las exportaciones brasileñas, que llegó a ser del 27,5% en 2002, cayó desde el 12% en 2025 hasta el 9,4% en el primer semestre de este año. El Gobierno de Lula señala a los Bolsonaro Igualmente, el comunicado del Gobierno de Brasil señaló a la familia Bolsonaro, cuando faltan menos de tres meses para las elecciones presidenciales, que se perfilan como un pulso entre Lula y el hijo mayor del líder ultraderechista, el senador Flávio Bolsonaro. "Es lamentable constatar que el desafortunado desenlace de las investigaciones basadas en la Sección 301 forma parte de un relato construido con la activa colaboración de la familia Bolsonaro", apuntó la nota del Gobierno. Y añadió: "Son falsos patriotas que planearon y defendieron públicamente acciones contra nuestro país, movidos por objetivos electorales". Bolsonaro, actualmente, cumple en casa una pena de veintisiete años de cárcel por un intento de golpe de Estado contra Lula. Eduardo Bolsonaro, otro de los hijos del exmandatario ultraderechista, también fue condenado el mes pasado por la Corte Suprema de Brasil a cuatro años de prisión en régimen inicial semiabierto por impulsar desde EEUU sanciones contra Brasil para torpedear el juicio contra su padre por golpismo. Por último, Flávio Bolsonaro envió una carta a la Administración Trump en la que pidió el aplazamiento de los aranceles hasta después de las elecciones ante el temor de que la medida favorezca a Lula. "No se puede amar a Brasil solo cuando se ganan las elecciones. Proteger nuestra soberanía es una obligación que está por encima de todos los partidos y de todas las tendencias. El Gobierno brasileño no vacilará en su deber de preservarla”, respondió el Ejecutivo de Lula. Por su parte, el senador y candidato Flávio Bolsonaro afirmó este jueves que el presidente Lula da Silva ya no está en condiciones de gobernar Brasil tras las sanciones comerciales de EEUU. “Lula ya no está en condiciones de ser el presidente de Brasil. Estamos en un avión sin piloto", afirmó en un mensaje que publicó en redes sociales. TE PUEDE INTERESAR Las exportaciones de Brasil hacia EE.UU. vienen cayendo de forma sostenida desde el inicio del conflicto comercial, que explotó a mediados de 2025, cuando Trump impuso tarifas de hasta el 50% al considerar que el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, aliado del republicano, estaba siendo víctima de una "caza de brujas" por el juicio que enfrentaba por golpismo. Bolsonaro fue finalmente condenado por la Corte Suprema el 11 de septiembre del año pasado a 27 años de cárcel por liderar una trama golpista tras perder las elecciones de 2022 frente al actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva. Donald Trump ha abierto un nuevo frente en su guerra comercial tras ordenar este miércoles la imposición de un arancel del 25% sobre la mayoría de las importaciones brasileñas, una medida que eleva la tensión comercial entre Washington y Brasilia. Unos 2.100 productos, entre ellos la carne bovina, algunos pescados, café, tierras raras o las obras de arte, quedarán excluidos de los gravámenes. La decisión llega a raíz de una investigación de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) que comenzó hace un año y cuyas conclusiones han llegado en vísperas de la campaña electoral para las presidenciales en Brasil.
EEUU impone por sorpresa un arancel del 25% extra a Brasil a menos de 100 días de las elecciones
La medida afecta a un tercio de los productos brasileños. La carne bovina, algunos pescados, café, tierras raras o las obras de arte quedarán excluidos de los gravámenes











