Asesino por encargo confiesa la forma como victimó al dueño de un carwash en San Juan de Lurigancho. Dice que arma con que disparó se la entregó ‘El Gordo’ y que se dejó llevar “por la necesidad”. “Mi mujer estaba perdiendo líquido amniótico, me dijeron que había un ‘bate’, me ofrecieron ayudarme, pero nunca me dieron nada”.