Frío y calculador, un hombre que actúa sin emociones, que planifica cada detalle y no muestra remordimiento, con ausencia de culpa. Así es descrito Saúl Javier Jiménez Rodríguez, el sicario que asesinó al dueño de un centro de lavado de automóviles en San Juan de Lurigancho y que fue capturado el último martes por la Policía. —¿Qué pasó ese día en el carwash? TE RECOMENDAMOS KEIKO BLINDA EL BCR, JUNTOS POR EL PERÚ RECONOCE SU VICTORIA Y ANUNCIAN PROTESTAS | ARDE TROYA “No sé maestro, se me nubló la mente, me deje llevar por la necesidad, mi mujer estaba en el hospital, perdiendo líquido amniótico, parecía iba a perder el bebé”. El asesino por encargo, de 26 años, originario de Venezuela y residente en Perú, confiesa ser el autor del crimen. En una entrevista preliminar con el general Víctor Revoredo, jefe de la Dirección de Investigación Criminal, revela detalles perturbadores sobre su vida y la fría indiferencia con la que llevó a cabo el homicidio a plena luz del día. PUEDES VER: Caso Víctor Hugo Febre: detienen en Talara a investigado por el asesinato del alcalde de Veintiséis de Octubre Durante el diálogo también abordó el tema del presunto autor intelectual y la premeditación del asesinato. —¿Cuántos tiros le diste? Fueron varios. —¿El arma, quién te la dio? El ‘gordo’. —¿Cuánto te pagó? Me dijo que me iba a ayudar, pero nunca me dio nada. —¿Desde cuándo trabajas para él? Yo no trabajo para él, ese día estaba con un ‘chibolo’ en una moto y me dijo vamos a darnos una vuelta, hay un ‘bate’ (líder de una banda criminal, un delincuente pesado o una persona muy peligrosa). De pronto me indicó “ahí está y se me nubló la mente”. —¿A qué se dedica el ‘gordo’? Él para en lo suyo, vende ‘grifa’ (droga). ASÍ FUE EL CRIMEN Aquella mañana del 5 de agosto del 2025, Jonathan Jesús Santos Carrasco fue asesinado a balazos frente a su familia en San Juan de Lurigancho. El ataque ocurrió dentro de su propio carwash. A pesar de que fue llevado al hospital, no logró sobrevivir. De acuerdo con las cámaras de videovigilancia del local, el atacante sacó su arma del bolsillo, corrió y disparó sin dudar, con total frialdad. Jonathan intentó defenderse. A pesar de recibir impactos de bala, trató de golpear al sicario y enfrentarlo incluso desde el suelo. Luego se acercó a una mujer que lo acompañaba, pero cayó desvanecido frente a ella. PUEDES VER: Capturan en La Pampa a 21 integrantes de la banda criminal Los Guardianes de la Trocha Según las investigaciones, Santos Carrasco tenía antecedentes policiales. Esta información fue incluida como parte de las pesquisas para determinar el móvil del crimen. LOS FARRUKOS DE TOTORITAS El último martes, el sicario venezolano, Saúl Jiménez, fue detenido en medio de un operativo en el que fue capturado junto con otros integrantes de la banda criminal Los Farrukos de Totoritas, dedicada al sicariato, la extorsión agravada y otros delitos. Las operaciones fueron ejecutadas en distintas zonas de San Juan de Lurigancho. Aparte de Saúl Javier Jiménez Rodríguez, también fueron detenidos los peruanos Roberto Carlos Silva Córdova (25), Jhair Michel Maraví Inga (26), Ángel Guillermo Robles Minaya (42) y Paola Noemí Gamonal Quiliche (26). Todos tienen antecedentes o han purgado prisión, explicó el general Revoredo. Durante las intervenciones se les incautó un revólver, artefactos explosivos, celulares, un automóvil, una mototaxi, drogas y una laptop, así como tarjetas de ahorros y otros documentos. “Como resultado de las investigaciones a cargo del personal de la División de Investigación de Extorsiones se gestionó el requerimiento de allanamiento y detención preliminar de las personas antes citadas por encontrase inmerso en el delito de sicariato en agravio de Jonathan Jesús Santos Carrasco, producido el 5 de agosto en San Juan de Lurigancho y otros delitos de alto impacto”, subrayó finalmente el general Revoredo.
Confesión de un sicario: “Se me nubló la mente, jefe, mi mujer iba a perder al bebé”
Asesino por encargo confiesa la forma como victimó al dueño de un carwash en San Juan de Lurigancho. Dice que arma con que disparó se la entregó ‘El Gordo’ y que se dejó llevar “por la necesidad”. “Mi mujer estaba perdiendo líquido amniótico, me dijeron que había un ‘bate’, me ofrecieron ayudarme, pero nunca me dieron nada”.







