En su Editorial de hoy, El Comercio critica el desatino que significa que José María Balcázar haya solicitado la pensión vitalicia de expresidente.

En un acto perverso contra sí mismo, como si buscara el suicidio político y civil, José María Balcázar intenta acabar con el final decente y digno que le queda de su mandato…

Mandatario interino argumenta que asumió y ejerció “de forma efectiva” el cargo de presidente desde febrero.