Otro presidente que tropieza con la misma piedra. Las ansias de una pensión de alrededor de S/.15 mil -jugosísima para los apenas 6641 de electores lambayecanos que lo votaron como congresista, pues su ascensión al cargo fue de tómbola- le ha vuelto brumosa a la realidad. Igual se la nubló a ex presidentes tan disímiles en duración, en moral y en tutuma como Manuel Merino, Francisco Sagasti y Dina Boluarte. Debió tomar en serio la opinión consultiva que la Comisión de Constitución y el Congreso siguió en el 2022 para instruir a la mesa directiva: que la gracia de la pensión vitalicia solo vale para presidentes elegidos y que hayan terminado su mandato. Luego, nos ha salido con que no pide una pensión sino nivelar la que ya tiene como ex juez con el sueldo del Congreso, pero hasta hay sentencia del TC que prohíbe nivelaciones de cédula viva.
José María, ¡rompe el chanchito!, una crónica de Fernando Vivas sobre el pedido de pensión vitalicia del saliente mandatario
José María, ¡rompe el chanchito!, una crónica de Fernando Vivas sobre el pedido de pensión vitalicia del saliente mandatario | El presidente José María Balcázar pidió una pensión vitalicia a sabiendas de que a sus antecesores inmediatos se la negaron. Luego, intentó modular el pedido.












