“¿Aceptaremos un mundo en el que la música sea generada en lugar de compuesta; los libros, fabricados en lugar de escritos; y las interpretaciones, simuladas en lugar de vividas?”, se preguntan los autores. Llegó el momento de plantear un debate jurídico y preguntarnos cuáles son los límites de la cultura y la creatividad.

Éric Sadin, en El desierto de nosotros mismos. El giro intelectual y creativo de la inteligencia artificial, confecciona una de las críticas más radicales y filosóficas sobre el…

Las inteligencias artificiales han llegado para quedarse, pero es necesario saber cómo utilizarlas.