Por un lado, la presencia militar estadounidense los convierte en objetivos, y al mismo tiempo quieren evitar ser un campo de batalla y socavar su estabilidad económica. El presidente Trump dio marcha atrás el martes en su exigencia de cobrar un peaje del 20% a los barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, y en su lugar dijo que los estados del Golfo harían importantes inversiones en Estados Unidos.

Washington rebaja la tensión y culpa de la escalada a un grupo rebelde iraní

EEUU e Irán alimentan la incertidumbre sobre la posible apertura del estrecho de Ormuz