La historia de la semaglutida (medicamento agonista del receptor GLP-1 que mejora el control glucémico en la diabetes tipo 2 y favorece la pérdida de peso significativa al aumentar la saciedad y reducir el apetito) ha sido descrita como uno de los mayores avances de la medicina moderna. Hablamos de un hallazgo que no solo ha cambiado la forma de tratar la diabetes y la obesidad, sino que también ha alterado la economía global de la salud. Lo que hoy se conoce como una molécula revolucionaria que comenzó como un arriesgado salto científico desde los reptiles, hoy apunta hacia un mercado que apuesta a obtener una facturación global de 100.000 millones en los próximos seis años.