El Pontífice recupera la tradición de pasar el mes de julio en la histórica residencia pontificia, situada a orillas del lago Albano y rodeada de jardines centenarios

Pasa sus vacaciones en la residencia estiva amada por sus predecesores y mantiene sus jardines abiertos al público

El Papa regresa a Castel Gandolfo, donde puede practicar el tenis, la natación y la equitación