Hace unas semanas tuve el honor de participar en una nueva edición de Líderes con Propósito, una iniciativa de Vocento que reúne a directivos comprometidos con una forma de liderazgo basada en el impacto positivo. Durante el encuentro surgió una palabra que se quedó resonando en mi cabeza: regeneración. Quizá me llamó especialmente la aten-ción porque llevo gran parte de mi vida profesional trabajando en una compañía dedicada a cuidar la piel. Y hay algo fascinante en ella: cuando recibe el cuidado adecuado, posee una extraordinaria capacidad para repararse, reconstruirse y fortalecerse. Es capaz de regenerarse.