Te escribo cuando todav�a resuena el eco helado de las estancias desiertas y las cajas de zapatos acumul�ndose en los armarios de tu antigua finca, a la que pudimos asomarnos con...
Te escribo cuando todav�a resuena el eco helado de las estancias desiertas y las cajas de zapatos acumul�ndose en los armarios de tu antigua finca, a la que pudimos asomarnos…