Keiko Fujimori no podrá cumplir sus principales promesas si no reconstruye la capacidad del Estado de ejecutar obras y brindar servicios eficientes. Eso debe comenzar desde el primer día con los equipos de transferencia, que no deben limitarse a hacer un diagnóstico de cada sector para ver por dónde empezar. Deben ser más ambiciosos: identificar gastos y programas inútiles o redundantes o que no corresponden a un Estado subsidiario, a fin de generar ahorros que se van a necesitar para financiar necesidades urgentes y muy costosas como los trabajos de prevención de El Niño, la compra de equipos y tecnología para la PNP, las unidades de flagrancia, la construcción inmediata de cárceles, la formalización de mineros informales para no tener que renovar el Reinfo y el plan de 100 días para el sur del Perú.

Durante el tramo final de su campaña de cara al balotaje, la hoy presidenta de la República electa, Keiko Fujimori (Fuerza Popular), criticó a los gobiernos de los últimos 25…

Los equipos de transferencia de la presidenta electa reúnen operadores del pacto corrupto del fujimorismo histórico, el clan Acuña y del gobierno de Boluarte.