La llegada del siglo XXI ha traído consigo una revolución continua en el día a día de la actividad económica y empresarial. Mientras los avances tecnológicos han obligado a las empresas a adoptar cambios a velocidades hasta ahora desconocidas, el frenético ritmo de esos procesos se han visto acompañadas de crisis inimaginables. Los contrastes de las dos últimas décadas han puesto de relieve la resiliencia del tejido valenciano, que ha capeado una de las grandes crisis financieras de la historia, una pandemia de escala mundial y la mayor catastrófe climatológica en décadas.