Incertidumbre internacional y elevada inflación, más la posibilidad de una subida de tipos, están pasando factura a la inversión española en el extranjero. Tanto es así, que en el primer trimestre de 2026, la inversión bruta española en el extranjero se ha hundido un 60,8% respecto al mismo periodo del año pasado. De los meses de enero a marzo supuso un importe de 2.915 millones de euros.