La carta de Presidencia señala que El nuevo Congreso podrá decidir si la ceremonia del 7 de agosto se realizaría fuera de Bogotá.

El presidente instalará el Congreso en Bogotá y convocó marchas. El mandatario electo se desplazará a Medellín.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, y parte de la izquierda no reconocen la elección de De la Espriella.