La amenaza de derrumbe en la calle 42 sacudió la rutina de Nueva York, movilizó a equipos de emergencia y obligó a evacuar tres edificios y cerrar nueve manzanas, hasta que la estabilidad permitió el retorno progresivo de vecinos y trabajadores

Los bomberos de Nueva York desalojaron un rascacielos que se encontraba en obras ante la incertidumbre que generaba un posible colapso de la estructura

Inspecciones de rutina detectaron riesgos estructurales inusuales que movilizaron a los bomberos y dejaron en vilo al corazón de la ciudad