El alto tribunal considera que cualquier restricción a la movilidad de los animales de compañía vulnera los derechos fundamentales al libre desarrollo de la personalidad y a la intimidad familiar y personal

Tampoco pueden obligar a los residentes a pedir permisos para movilizarse con sus animales.

La alta corte acaba de confirmar que los conjuntos residenciales no pueden impedir que los animales de compañía transiten por las zonas comunes.