El progreso ha sido innegable: no solo los trenes van más rápido, sino que las cosas cambian de nombre a una velocidad aún mayor. Da gusto: lo que antes era norma, normalidad, hoy es confort
El progreso ha sido innegable: no solo los trenes van más rápido, sino que las cosas cambian de nombre a una velocidad aún mayor. Da gusto: lo que antes era norma, normalidad, hoy…