Un auto puede alcanzar hasta 60°C en su interior, algo que para el que va al volante puede significar una reducción en sus capacidades de reacción

Las altas temperaturas pueden acelerar el desgaste de elementos clave como la batería, los neumáticos o el sistema de refrigeración

Un auto puede alcanzar hasta 60°C en su interior, algo que para el que va al volante puede significar una reducción en sus capacidades de reacción