Juan José Ebenezer, mecánico: "Todo el mundo para el coche con el aire acondicionado puesto y eso está mal" Miquel Turbo, mecánico: "El mantenimiento del cambio automático hay que hacerlo porque como pete, vale un dineral" La Direccción General de Tráfico (DGT) advierte de los efectos de la ola de calor en el coche: las altas temperaturas no solo afectan al conductor, también pueden acelerar el desgaste de elementos clave como la batería, los neumáticos o el sistema de refrigeración. La revista Tráfico y Seguridad Vial recuerda que revisar el vehículo antes de salir de viaje en verano no es una simple recomendación. El calor extremo aparece como un factor añadido de riesgo. Las temperaturas muy elevadas también pueden alterar el comportamiento del coche y hasta del asfalto. Por eso, la puesta a punto antes de un desplazamiento largo cobra aún más importancia durante los meses de verano. La batería, uno de los puntos más sensibles Uno de los avisos más llamativos de la DGT tiene que ver con la batería: “Pocos conductores son conscientes de que a 40º la batería nueva que instalaron hace apenas un mes puede estar descargándose a marchas forzadas porque está diseñada para funcionar de forma óptima a solo 25º”. El problema no afecta únicamente a baterías antiguas. Según explica la DGT, el calor acelera la descarga porque las moléculas de su interior se descomponen con mayor rapidez. Por eso, Tráfico aconseja prestar especial atención a este elemento cuando el coche pasa varios días aparcado, tiene más de diez años o ya ha dado problemas de arranque. En esos casos, conviene comprobar el nivel del líquido de los vasos, que cargue correctamente y que el amperaje sea el adecuado. Neumáticos y aire acondicionado El otro gran punto crítico son los neumáticos. La DGT recuerda que, según los datos del Observatorio del RACE, ocupan el segundo lugar entre las averías más frecuentes en carretera, solo por detrás de las baterías. En verano, además, el riesgo aumenta por la carga del vehículo y por la temperatura que alcanza el firme. La revista señala que el asfalto puede llegar a unos 70 grados en esta época del año. Esa exposición favorece el deterioro de las ruedas y eleva el riesgo de sufrir un reventón. De ahí la importancia de revisar el estado de las gomas y ajustar la presión a la carga del coche, incluida la rueda de repuesto. TE PUEDE INTERESAR La profundidad mínima legal del dibujo es de 1,6 milímetros, aunque la DGT recuerda que se recomienda no bajar de los 2 milímetros. Circular con neumáticos en mal estado no solo aumenta el desgaste: también compromete la estabilidad en curva y alarga la distancia de frenado. El aire acondicionado también entra en la lista de elementos que deben revisarse antes de un viaje largo. El sistema de refrigeración del motor es otro punto clave cuando las temperaturas se disparan. En los coches más antiguos, los motores tienden a calentarse más de lo normal, por lo que conviene revisar posibles fugas, el radiador, el líquido refrigerante y comprobar que el vehículo mantiene la temperatura adecuada durante la marcha.
La DGT avisa sobre la ola de calor: "Pocos conductores son conscientes de que a 40º la batería nueva puede estar descargándose"
Las altas temperaturas pueden acelerar el desgaste de elementos clave como la batería, los neumáticos o el sistema de refrigeración









