A cuarenta grados a la sombra, bajo un pesad�simo manto de mansedumbre, la listeza y la disposici�n de Aar�n Palacio asomaron entre el destartalado mar de cuernos de Fuente...

El primer c�ntico dedicado a San Ferm�n provoc� un silencio sepulcral. Un a�o esperando sonidos, el miedo anterior a la carrera, el chasquido de las pezu�as en los adoquines...

A cuarenta grados a la sombra, bajo un pesad�simo manto de mansedumbre, la listeza y la disposici�n de Aar�n Palacio asomaron entre el destartalado mar de cuernos de Fuente...