Antes de que ruede la pelota, la imaginación ya juega el partido. Se activan circuitos biológicos, cambia la respiración, sube la tensión. Cada encuentro genera en la hinchada una potente reacción fisiológica

Desde el corazón hasta el cerebro, un partido del Mundial dispara una cascada de cambios físicos y emocionales que pueden hacerte sudar, contener la respiración o terminar…

Durante los partidos se vivencian diferentes emociones que pueden actuar como desencadenantes de eventos cardiovasculares agudos en personas predispuestas.