Ucrania ha dado el centro de la diana. En medio de una escasez de combustible en Rusia y una crisis económica que está empezando a desesperar a la población, los drones ucranianos han alcanzado la mayor refinería de petróleo de toda Rusia, lo que amenaza con agravar aún más ambas crisis que se retroalimentan, la crisis del combustible y la desaceleración de la economía (que coincide con una inflación muy pegajosa). La economía de Rusia no va a colapsar de forma inminente, pero la situación empieza a ser límite para mucha gente (la población está sintiendo el golpe en sus bolsillos de forma directa). La inflación ronda el 5%, los salarios reales han dejado de crecer y echar gasolina se ha convertido en misión imposible.

Los bombardeos ucranios contra las refinerías obligan a la potencia petrolera a comprar carburante fuera y merman los ingresos del Kremlin para la guerra

Una crisis de abastecimiento de combustible es la causa de largas filas de vehículos, estaciones de servicio sin stock y medidas de racionamiento en Rusia, producto de los ataques…