Se identificó que el estrés psicológico modifica la microbiota, lo que acelera cambios asociados al envejecimiento en las células madre.

Ansiedad, depresión y estrés no solo afectan la mente: también pueden alterar el corazón, el intestino y el equilibrio hormonal.

Se identificó que el estrés psicológico modifica la microbiota, lo que acelera cambios asociados al envejecimiento en las células madre.